viernes, 25 de diciembre de 2015

El Dios del sexo es rechazado.

Querida sombra:

No puedo estar más decepcionada. Sinceramente es así como se caen los mitos y no vuelven a levantarse.

Como ya sabes, llevo un par de semanas hablando con el chico de las pesadillas. Alguien que, aunque sea frío y distante, ha conseguido hacer que mis semanas estén repletas de días geniales. A pesar de todo he cogido un cariño hacia él que por muy decepcionada que esté, este aprecio no se puede ir de un día a otro. Quizás nunca se vaya. No puedes dejar de querer a alguien que ha iluminado todos tus días a pesar de haber oscurecido el último de todos. Las personas somos así. No podemos pretender que un sol hecho de piel nos ilumine siempre.

La causa de mi decepción es haberme sentido utilizada. De nuevo utilizada por un chico que me gustaba. Pero de una manera más sucia en mi opinión.

Ayer me insinuó que quería obtener de mí placer pero de una forma... Como si lo nuestro solo fuera de un día, de usar y tirar. Ni siquiera voy a ponerme a relatar lo que quería para ensuciar este blog, así que con eso dejo todo dicho.
Yo le tomé en broma y obviamente le rechacé, pero a partir de ese momento él estuvo aún más frío e incluso me dejó de hablar durante unas horas. Luego yo volví a hablarle por la noche, pensando que solo había tenido un mal momento o algo así pero siguió en su línea.
Lo peor de todo fue cuando le pregunté por el motivo...
No le había hecho caso. No había ido a su casa cuando él me lo había dicho. No le había dado placer.
Y SOLO eso le demostraba si merecía la pena o no. Y la respuesta es no.
Es una especie de prueba que tiene para ver quién es la chica adecuada. La única que, tras los miles de rechazos de las demás, acepte.
Me dejó indignada, devastada, decepcionada, desilusionada. Él no era nadie para decirme a mí que no valía la pena por simplemente eso. No podía decirme que eso le demostraba que le iba a dejar en cualquier momento si llegásemos a más.
¿Qué clase de lógica tiene eso?
A pesar de todo le dije todo lo que pude para hacerle abrir los ojos. Es que ya no es sólo la parte que me toca en la historia... ¿Qué va a ser de él? ¿Qué clase de persona va a encontrar en el intento de no sufrir? Va a sufrir el doble y se dará cuenta demasiado tarde.
No puede basar su vida amorosa en sexo a primera vista, por así decirlo. Como dijo mi mejor amigo, llega un día en el que te das cuenta de que el sexo realmente no es como lo ponen, no es importante. Es el amor lo que merece la pena en esta vida y todo el mundo se acaba dando cuenta. Aquello que merece la pena es invisible a los ojos.
Y sombra, ¿qué va a ser de mí? ¿Cuántos años necesito que pasen para dejar de confiar en las personas?
Realmente nunca me he tenido en mucha estima, pero pienso que le sabría haber hecho feliz, que él me habría hecho feliz a su manera, que le habría merecido la pena conocerme, que todo habría merecido la pena, incluso los días más grises habrían merecido la pena. Realmente lo pienso y es algo que duele.
No sé cuánto de flexible es mi corazón pero espero que pronto llegue a su límite, que deje de estirarse y sufrir.

Con cariño,
la que no merece la pena.

jueves, 24 de diciembre de 2015

Navidad.

Querida sombra:

Hace unos días estaba pensando en lo bonita que es la Navidad. Todo lleno de colores, luces y de personas con prisa. Pero esta vez esa prisa no es por el ajetreo de la monotonía de un día a día lleno de trabajo y horas de sueño, sino por la compra de regalos y alimentos para pasar estos días en familia. No puedo evitar pasear por las calles de Madrid con la boca abierta, captando todo detalle y sin dejarme nada que observar. Me gusta imaginar la vida que pueden tener ciertas personas a las que no volveré a ver en mi vida y en esta época del año esa curiosidad incrementa.
Personas, personas y nada más que personas de un lado a otro. Y todas parecen desprender un brillo que no les acompaña de costumbre.
¿Qué sería de la Navidad si no existiera esa magia en las personas?

Luego estuve pensando en lo injusta que puede llegar a ser la Navidad. Mientras la mayoría es feliz hay otra parte que pasa de los peores días del año. Porque la Navidad también tiene la manía de hacer recordar a aquellos que ya no están, y también recuerda que esta fiesta no es igual para aquellos que carecen de dinero. ¿Por qué el dinero limita todo?
Al final todo se reduce a eso. A la sociedad, el consumismo.

Quizás sea culpa mía por encontrar siempre el fallo en todo lo que parece bueno. Es bien sabido que hasta lo más perfecto del mundo no está libre de errores. Es tarea nuestra el querer ver estos fallos agrandados o reducirlos hasta casi no verlos.

Y en la Navidad, prefiero reducir los errores.
Si la sociedad ha conseguido crear algo tan bonito, entonces ¿por qué no dejarse llevar?

Con cariño,
Jo jo jo.

sábado, 19 de diciembre de 2015

Con astillas clavadas.

Querida sombra:

No entiendo por qué tengo la especial manía de pillarme por chicos que pienso que puedo arreglar. Chicos que noto incompletos y vacíos.
Estos chicos son como muebles del Ikea, están hechos de piezas que no tienen sentido por separado pero yo sé que, con las piezas unidas, formará algo muy bonito. Siempre creo ser aquella que podrá construirlos. Creo que yo puedo ser el modo de que este mueble incompleto sea algo increíble.
Pero no estoy preparada para que estas piezas lleven astillas. Nunca puedo arreglarlos sin clavarme las astillas en el proceso. Puedo aguantar unas cuantas, pero no una tras otra sin cesar.
Sinceramente, no soy tan fuerte.
No sé quién me creo. La ayudante de las causas perdidas. En realidad soy más débil que ellos. Siempre es más débil aquel que conoce su debilidad que el que tiene sin conocerla.
Siempre llega el día en el que abandono. Ese día es en el cual tengo el corazón en el dedo meñique y sé que con un paso más se acabará escapando.
No creo que todas las lágrimas del mundo me hayan servido para no ilusionarme más. Yo elegí este camino y ahora es este camino el que me elige a mí.
Muchas veces me siento como la gilipollas de este siglo. Veo a parejas vacías de sentimientos pero con sonrisas de lastimera felicidad. Mientras tanto yo, siento que mis ojeras son lagunas de tanta agua que han recogido.
Quizás nací en el siglo incorrecto. No puede ser normal sentir tanto en una sociedad tan hueca.
A veces me siento como Atlas, cargando sobre sus hombros el peso del mundo. Otra veces siento que es el mundo el que me tiene que cargar a mí.
Las personas pueden escucharme, leerme, incluso restarle importancia, pero siempre me noto incomprendida. Agradezco a estas personas por querer quitarme un poco de peso aunque no me comprendan.
Otras veces ya directamente siento que todo en mundo que dijo estar a mi lado me da la espalda. No puede ser normal ver la tristeza en los ojos de alguien y quedarse sin hacer nada. Pero supongo que están tan acostumbrados a mi tristeza que ya no saben cuando realmente les necesito.
Pero a quien necesito sobre todo es a mí misma, pero nunca me encuentro. Si me fallo yo, ¿cómo no me van a fallar los demás?

Y dicho esto diré por último que siempre olvidamos que, al final del día, tanto reyes como mendigos solo son estrellas perdidas tratando de iluminar la noche.

Con cariño,
el Atlas del siglo XXI.

miércoles, 16 de diciembre de 2015

El chico de las pesadillas.

Querida sombra:

No sé cuántas veces habré podido decir lo cansada que estoy de ser una peonza en el amor. En dar vueltas en un sentido y luego en el otro. Elegí que me gustasen todos para no ser dañada pero veo a mi alrededor a unas personas tan increíbles que me acaba doliendo igual. No es tan gordo como el balazo de un amor profundo pero estoy sufriendo pequeñas balas por cada uno del que me ilusiono. No me gusta ser tan entusiasta, pensar que alguien puede quizás quererme, pensar que no tienen motivos para enamorarse de mí pero tampoco tienen motivos para no hacerlo. Quizás algún día decidan elegirme como yo elegí enamorarme dos veces. Algún día podré volver a aferrar mi corazón a alguien.
El último chico del que hable... De verdad pensé que nos iríamos conociendo y al final seríamos muy buenos amigos pero donde no se ve interés no merece la pena albergar esperanzas. Veo cómo mira a una de mis mejores amigas, a la chica que siempre hace enloquecer a aquellos que la rodean. Creo que nunca me han mirado con tal adoración. Como si cada palabra que sale de su boca fuese la melodía que querría que le acompañara para siempre. Como si hiciese magia. Como si yo no estuviera a su lado siendo consciente. Como si solo existieran ellos dos en el mundo.
Y es por eso, que decidí montar otro muro sentimental. No me merece la pena seguir por ese camino. No quiero volver a llorar por un chico. Así que mejor darse por vencido antes de verse demasiado involucrado.
El caso de mi título es que, el mismo día que me hicieron la sorpresa por mi cumpleaños, hicieron un grupo de whatsapp en el que habían muchas personas que yo conocía pero no que hablase con ellas.
Entre ellas está el chico de las pesadillas, un chico que nunca me inspiró mucha confianza. Esa forma de vida, esos piercings,... Pensé que yo siempre había sido del clásico chico bueno. Nunca de los malos. 
Pero supongo que una nunca acaba de conocerse del todo.
Volviendo al chico, poco a poco voy viendo que no es para nada la imagen que he tenido en mi mente durante cuatro años. Bueno un poco si tiene del típico chico malo y pasota. Pero tiene ese lado sensible de tantos personajes de las novelas que yo creía que era falso. Pero existe, sombra, existe. Es sensible, de conversaciones interesantes, romántico... en el fondo y comparte muchos aspectos que me caracterizan. ¡Incluso lee!
Ay sombra, creo que una amiga mía se ha empeñado tanto en que me guste que al final lo hace de verdad.
Ahora hablo con el por privado y eso ha hecho que lleve dos días sin conseguir coger el boli, ni en clase, ni en casa.
Parece tan roto como yo. Creo que solo necesita que le quieran. Creo que él cree que se quiere pero no lo hace. Creo que yo podría ser feliz. Creo que él podría ser feliz a mi lado.
Creo que se insinúa pero no quiero caer porque sé que será algo sin salida.
No quiero utilizarnos para borrar los manchones del pasado. Quiero que me consideren como una opción, no como una salida.

Y sobre todo, tengo miedo. No quiero pillarme pero sobre todo no quiero que se enamore de mí aunque lo esté deseando. No me gusta el típico chico malo, pero lo estoy deseando.

Espero que me entiendas. Ya harías más que yo.

Con cariño,
la que va ciega hacia el peligro.

jueves, 10 de diciembre de 2015

Después del cumpleaños.

Querida sombra :

Mi cumpleaños fue el 9 de diciembre, no el 8, que es con la fecha con la que se empeña Blogger.
Fue un día muy aburrido, estudiando química. Además de que siempre en los cumpleaños una se decepciona. Me paro a pensar en todos los cumpleaños que recuerdo en el año y que de todas esas personas solo me felicita un 30%. Supongo que siempre pretendes que los demás te tengan el mismo estima que les tienes y resulta que no es así.
El buen día fue este viernes 11, en el que me dieron una sorpresa y pasé la tarde con una muy buena compañía. No se me podía ir la sonrisa de la cara a pesar de ser muy mala expresando lo que siento.
Es en ese momento, cuando ves tanta gente que te quiere, que te das cuenta de lo afortunado que eres de tenerles. Pero luego llegas a casa y cuando se va el subidón, te das cuenta de que de nada vale la pena un día así al año si el resto del año no se preocupan por ti. Quizás prefiera tenerles todos los días a mi lado a que me muestren que me quieren una vez en el año.

No sé, un chico me ha llamado quejica por primera vez en mi vida.
Y puede que tenga razón.

Con cariño,
la quejica.

martes, 8 de diciembre de 2015

Cumpleaños.

Querida sombra:

Hoy hace diecisiete años desde que nací. Qué rápido y qué lento pasa el tiempo a su vez, ¿verdad? Cuando te pones a estudiar historia te das cuenta que diez, veinte años, pasan enseguida. Que da igual que sea 1852 a 1980, en cierto modo, ya que lo ves como una simple cifra. Pero... ¡cuántas historias pueden pasar en un mismo año! La de risas, lágrimas, enfados, alegrías, decepciones... me habré llevado este año.
Aún sabiendo lo rápido que nos llega a pasar la vida, nadie (al menos yo no) la disfruta como debería.
Pensamos que, al estar vivos, somos materia sin caducidad. ¡Pero mejor no hablar de la fugacidad de la vida! Al menos hoy no, ya habrá más días para lamentarse.

Con cariño,
la diecisieteañera.

domingo, 29 de noviembre de 2015

Mar de dudas.

Querida sombra:

Estoy cansada de este mar de dudas en el que se ha convertido mi vida amorosa. Tengo pensamientos y sentimientos contradictorios. Pensé que el hecho de que me pudieran gustar varios a la vez sería positivo para mí pero me está dañando.
Pero ahora parece que me estoy centrando más en uno, de quien jamás pensé que llegaría a sentir tanto.
Parece casi mi alma gemela. No es tan alma gemela como el chico plastilina de quien me enamoré la última vez pero es incluso mejor así, ya que poseemos pensamientos y gustos iguales pero a la vez nos diferenciamos.
Supongo que el amor no consiste en encontrar alguien igual a ti, sino alguien que te complete. Y él me completa. Su presencia me tranquiliza y nuestras diferencias me dan curiosidad.
Todas las caídas, todas las decepciones... Y aún no aprendí a dejar de ilusionarme como la primera vez.
No sé que quiero. Si mañana otro gallo cantará. Si mañana no será él sino otro. Si mañana caerá un meteorito.
Solo sé que me estoy pillando.
No hay marcha atrás.

Con cariño,
la que volverá a sufrir de nuevo.

martes, 17 de noviembre de 2015

Francia y el mundo.

Querida sombra:

Cuatro días más tarde del ataque terrorista sufrido por París el pasado viernes, hoy vengo aquí para expresarte mis ideas acerca del tema.

Estas situaciones te hacen pensar lo insignificante que es tu vida, ¿no crees? En las noticias solo de tan una cifra de los muertos. Una simple cifra. Pero si te paras a pensar cada una de esas cifras tenía una familia,  amigos, conocidos, sueños, pasado a base de recuerdos, planes de futuro... ¡Las de sonrisas y lágrimas que se les habrán escapado a esas personas! Son incontables las miles de noches que habrán llegado a sus camas y habrán pensado "ya acabó otro día más". Todos ellos vivieron cada día contando con un "continuará... " y dejaron sin hacer centenares de cosas pensando que habría tiempo para ello. Nadie piensa en que un día es el último y mucho menos en casos como este. No hay despedidas en una camilla de hospital. No hay cartas y no queda todo dicho. No hay nada. Se acabó. De un instante a otro la película de sus vidas se convierten en una cifra. De un instante a otro personas que estaban de viaje se dieron cuenta de que la despedida en el aeropuerto no fue un "hasta pronto".
Ahora queda el miedo de los otros países amenazados, familias rotas de dolor y gente aliviada por saber que siguen vivos. Quizás haya un lado bueno dentro de tanto horror, y es que estos últimos que han visto la muerte de tan cerca puede que comprendan al fin lo que es vivir. Vivir de verdad, no sobrevivir.

Esto también me ha hecho sentirme aún un poquito más decepcionada con el mundo. Ya que la masa de personas es controlada por dos o tres que mantienen el poder y a los que no importamos nada. Para ellos solo somos una cifra también. Unas marionetas. Un medio para conseguir lo que desean obtener.
Como, por ejemplo, el ataque a las torres gemelas de Nueva York. Mandado por su propio presidente (indirectamente claro) para obtener un determinado fin en una "simple" guerra. A ninguno de ellos le importó cuántas vidas se llevaban en el proceso. Para mí es inevitable ver un vídeo o estar en el sitio conmemorativo sin tener ganas de llorar. ¿Qué clase de personas pueden hacer tales barbaridades?

Ahora otro asunto que me parece injusto acerca de este tema de Francia es que den tanto bombo a este ataque mientras al día mueren millones de personas disparadas en América cuando solo pensaban ir a comprar el pan, en guerras y en África muertas de hambre y enfermas son solución. Cada vez que he mencionado esto la gente se ha echado las manos a la cabeza diciendo que no es lo mismo ni por asomo. Sé que no resulta lo mismo, pero, ¿por qué? Y tras llevar estos días dándole vueltas en mi cabeza al asunto creo haber llegado por fin a la conclusión.
SOMOS EGOÍSTAS. Y esta idea llegó a mi mente tras escuchar: ¿Y si tuvieras un hijo muerto en el ataque terrorista? Y fue cuando pensé: ¿Y si tuviera que ver a mi hijo morir sin que nadie le ayudase y, lo peor de todo, sin que ni siquiera yo pudiera hacerlo?
Y el problema está en que vemos lo de África como algo lejano y surrealista para nosotros, mientras que lo de Francia mañana nos puede pasar a nosotros, literalmente.
Y por esto mismo la enfermedad de ébola no tuvo mucha importancia para nosotros hasta que llegó a nuestro país. Fue entonces cuando movieron cielo y tierra.

Y a pesar de todo, reconozco que, con mi vena egoísta innata, yo también puedo llegar a ver esta situación sin punto de comparación con la de África por ejemplo. Y no puedo evitarlo pero el mero hecho de pensar que mañana puede acabar mi vida a manos de un tiroteo me tiene acobardada. Pero al menos, AL MENOS, sé verlo.

¿No te has parado muchas veces a pensar: ¿cómo voy a llegar yo a ser viejo?? Es algo que lo veo lejano y casi inalcanzable. Suelo pensar que no llegaré tan lejos. Pero a pesar de todo no me gustaría que mis pensamientos se hiciesen realidad. ¿Y a quién sí? 
España está en máxima alerta y yo tengo miedo. Aunque siempre estemos en la cuerda floja entre la vida y la muerte ahora es cuando puedes realmente darte cuenta de tu vulnerabilidad, del verdadero peligro.

Espero con todas mis fuerzas que estos ataques paren ya sin llegar a más muertos. También espero que aunque tan vez no compartas mi opinión, al menos hayas sabido ver mi punto de vista.

Con cariño,
la que ha escrito la entrada más larga de este blog.

domingo, 8 de noviembre de 2015

Mis partes a medias.

Querida sombra:

Por un lado, tengo mi manía de no dejar las cosas a medias.

La persiana y cortina siempre están completamente cerradas o completamente abiertas.
O duermo tapada hasta arriba o no me tapo nada.
Atranco la puerta o la dejo completamente pegada a la pared.
Nunca dejo el vaso lleno a medias, literalmente, ya que suelo rellenarlo muy a menudo para tenerlo siempre lleno.
Me cierro el abrigo hasta el cogote o voy desabrochada.

Podría tirarme una infinidad de tiempo poniendo más ejemplos acerca de esta manía que tengo, de la que, por cierto, no me he dado cuenta hasta hace tan solo unas semanas. Incluso en el amor soy así, ya que, o no cala o cala hasta el fondo y dejando marca.

Pero, por otro lado, ¿por qué no soy capaz de acabar aquello que empiezo? Siempre dejo mis dibujos, proyectos, planes, libros escritos a medias. Todo a medias. Siempre empiezo cosas nuevas y nunca acabo lo anterior. Creo que esto es debido a la desconfianza de no querer que se tuerza al final por muy bien que empezase todo.
Es algo que me fastidia muchísimo y no sé como cambiarlo.

Supongo que todo el mundo tiene sus manías sean buenas o malas, ¿no?

Con cariño,
la de las cosas a medias.

jueves, 5 de noviembre de 2015

El chico plastilina.

Querida sombra:

No, en esta carta no hablaré sobre el chico de los ojos verdes. No hay amor en las palabras que hoy traigo, sólo el alma rota por una amistad que me causa decepción.
Y es el mismo chico del cual más me enamoré en toda mi vida el que a día de hoy más fastidio me causa su presencia.
Siempre dice que sabe quién es, incluso te crees que lo que lleva encima es seguridad y una fuerte personalidad. Pero sólo es un chico plastilina. Un chico que trata de hacerse notar causando molestia. Un chico que adopta cada año la personalidad de aquella persona que tenga cerca. El año pasado fui yo, y quizás por eso le quise tanto, sabía cómo ser conmigo, qué me gustaría, qué me haría feliz en alguien. Pero ahora todo ha cambiado o quizás sea la desventaja de ver el amor desde otra perspectiva.
Pero ¡ay, sombra! Tanta falsedad, ambición, orgullo, interés,... le envuelve que no puedo evitar odiarle tanto.
Cada día hay una gota más que colma un vaso rebosante.
¿Qué clase de amigo sólo viene por interés y cuando peor te encuentras huye? ¿Qué clase de persona deja sola a su amiga con una enfermedad terminal para evitar los efectos colaterales? Esto último lo hizo, aunque la víctima no fui yo.

Y es cierto que del amor al odio hay un paso. Por el que hoy suspiras amores mañana resoplas furiosa.
Cuéntame. ¿A ti te ha pasado?

Con cariño,
desde el otro lado del amor.

domingo, 1 de noviembre de 2015

Sociedad resbaladiza.

Querida sombra:

Hoy me siento realmente decepcionada con la sociedad.
Todas las personas estamos hechos de un mismo molde imperfecto. Quien sea ha hecho mal su trabajo en esta sociedad resbaladiza.
Nos llaman humanos cuando lo que mejor hacemos es llevar a cabo actos inhumanos.
El hombre es el lobo del propio hombre.
Hablan de sentimientos aún teniendo el alma hueca.

Y yo, ya no sé en quién confiar porque en este mundo tendemos a idolatrar a las personas. Ya no me refiero a la hora de enamorarte. Siempre idolatramos a alguien cuando la cogemos cariño y nunca imaginamos que un día nos dé un mazazo en la espalda.
Quizás yo sea como todos. Quizás lo seas tú también. Qué ironía, ¿no?

Eso de pensamientos, sentimientos y el uso de la razón está sobrevalorado.
Al final solo somos carne y hueso.

Con cariño,
otra figura del molde.

viernes, 30 de octubre de 2015

La carretera de su sonrisa.

Querida sombra:

Una vez leí un libro en  que decían que todo era más feo de cerca. De lejos todo es más brillante y menos oscuro. Pero el chico de ojos verdes, al que siempre he visto de una manera increíble, es incluso más hermoso visto a tan solo unos centímetros. Nadie sabe la explosión de colores que produce en mi mente observar sus ojos y más cuando me veo reflejada en ellos. Nadie sabe lo bonito que es verle sonreír tímidamente, con un pico en la mejilla y una risa contenida. Tengo que controlar mi mano y no acariciarle la cara cada vez que lo hace. Pero en la curva de carretera que son sus labios es inevitable querer estrellarse.

Fuera de mis ñoñerías... ¡He estado hablando con él tres días de esta semana! Aunque solo de temas de instituto, ya es un gran avance. Lo mejor de todo es que de poder preguntar a cualquiera él me eligió a mí.

Ay, si él supiera que sería yo la que le volvería a elegir mil veces...

¿Qué debo hacer con esta telaraña de emociones?

Con cariño,
la araña que teje sentimientos con tela de lágrimas.

jueves, 22 de octubre de 2015

Amigos internacionales.

Querida sombra:

¿Quién narices inventó eso de que no nos hagamos amigos por Internet?
Entiendo el peligro que puede acarrear, incluso yo he ido dando charlas por los colegios para advertir a los más pequeños sobre los peligros de las redes sociales.
Pero hay peligros que merecen la pena asumir. Así que... ¡a la aventura!
¿Qué habría sido de mi primer beso de no haber conocido a ese chico por las redes sociales? (Bueno, es un ejemplo no muy bueno ya que me arrepiento de ello aún tres años después de aquel extraño suceso.)
¿Qué sería de aquellos a los que nunca he visto pero considero amigos? Son unos cuantos, ya que tengo que usar las dos manos para contarlos.
Y entre esos amigos hay tanto españoles como argentinos.
El último amigo es nada más y nada menos que... ¡americano!
Desde aquí quiero agradecer a mi colegio e instituto por tantos años de inglés que me han permitido entender a este pobre hombre que no tiene ni idea de español, y poder responderle. ¡Por supuesto! Aunque ha decir verdad me cuesta horrores saber expresar lo que pienso y siento. Creo que queda más insípido que chupar una piedra. ¡Qué viva el modo indio!
Estoy súper feliz, como podrás ver y sin motivo aparente. La felicidad es un secreto completamente incierto.
Lo triste de este asunto es el hecho de no verles, duele de verdad.

Te animo, querida sombra, a que te abras al mundo y corras el riesgo de querer a través de una pantalla. Puede que te sorprendas, o puede que ya lo hayas probado.
P. D. Este consejo no se hace responsable de efectos secundarios.

Con cariño,
la chica del multinational love.

lunes, 19 de octubre de 2015

El amor y sus eslabones.

Querida sombra:

Hoy quería hablarte acerca del amor y mi manera de verlo. Creo que nunca una persona deja de querer a alguien así porque sí, y creo que en mi caso son eslabones. Sí, eslabones.
Cuando quiero a alguien tanto que me duele el corazón ese es el eslabón más grande de todos, pero eso no quiere decir que olvide ese eslabón tan grande por otro aún mayor. Puede que el siguiente chico del que me enamoré sea insignificante, por así decirlo. Sería entonces cuando el eslabón sería minúsculo pero iría enlazado al otro más grande. No pretendo que me entiendas solo que lo veas en tu mente.
Un eslabón pequeño es igual a alguien que me ha gustado unos días, unos meses, o puede que incluso un segundo. Aquellas personas de las que me he enamorado durante mucho tiempo son las del eslabón grande.
Pero no hay dos eslabones iguales.
También están aquellos más rotos que no acabaron bien, los brillantes de recuerdos intactos, los fugaces, los oxidados de tanto tiempo que ya ni les recuerdo,...  Etc.
No encuentro otra manera de olvidar a la persona que tengo en mente en ese momento que no sea gustándome otra. No pienso que esto sea utilizar a nadie, ya que mis sentimientos van acorde con el cambio de eslabón.

Espero no haberte hecho un lío. Es algo importante para mí y tenía que contártelo.

Con cariño,
la doña eslabones.

viernes, 16 de octubre de 2015

Por un sueño.

Querida sombra:

Estoy más decidida que nunca a cumplir mis sueños. He estado demasiado tiempo estancada en una laguna en la que me encontraba bien pero no me completaba.
Sería el ruido de tantas voces, el peso de tantas miradas en mis hombros... Que no me dejaban ser quien quería ser. Coger un par de alas y echarme a volar.
Pero ahora. Ahora, más que nunca. Echaré a correr en este contrarreloj que es la vida. 
Y tú, haz lo mismo. Para que cuando los fantasmas del pasado vuelvan, ya te encuentres en la cima.

Con cariño,
Super Woman ��

sábado, 10 de octubre de 2015

Persona adecuada, momento adecuado.

Querida sombra:

He encontrado a alguien que no merezco.
Tranquila, no somos nada, ni creo que lo seamos nunca. Pero aún cuando veo que a veces me mira siento que no lo merezco. El amor tiende a hacernos idolatrar a las personas pero nunca he sentido tanta adoración por alguien. Le llevo adorando cerca de un año pero siempre he intentado que no me afecte. Pero ahora, es tarde. Ha hecho que suelte mi red de pescar y vuelva a la caña. Ha conseguido que siente la cabeza de nuevo en una sola persona y que no esté detrás de mil a la vez y sin estar detrás de ninguno en concreto. Debería estarle agradecida pero la verdad es que no quería volver a esto. Voy a salir mal parada, de nuevo.
Pero, ¡ay sombra si le conocieras!
No sé si es la forma en la que sus ojos verdes se achinan cuando sonríe, que hacen que yo sonría sin querer o como estos ojos parecen estar siempre brillantes y llenos de bondad. No sé si es su voz tan grave y profunda que tanta paz y tranquilidad prometen o es su risa sin carcajada. No sé si es su enorme sonrisa la que hace que brille tanto o es que siempre se encuentra sentado al lado de la ventana.
La gente que nos conoce a ambos dice que si me conociera se enamoraría de mí, que somos las personas más buenas que existen. Y con él tienen razón, es demasiado bueno. Demasiado educado, demasiado sensible y demasiada curiosidad me da con sólo su presencia.
Tan bueno es, que se encuentra entre estas clases de personas a las que querrías llevarte en una burbuja para que el mundo no la toque porque temes que le transforme como a los demás.
Quisiera gritarle al mundo lo genial que es, o quizás no. A veces es bueno ser el único que sabe algo que los demás ignoran.
No sé cómo acercarme a él sin que huya con mi presencia. Es como querer estar lo suficientemente cerca para observar los detalles de una mariposa y a su vez no poder hacerlo porque sabes que quizás vuele y no vuelvas a verla. Por eso le dejo su espacio y le observo con distancia de por medio.

Y a pesar de estar decidida a no entrar en su vida así como así, me queda la horrible sensación de: ¿Qué pasaría si...?
Y así será lo nuestro por ahora, una tremenda interrogación que me oprime el pecho.

P. D. Me hace ponerme tan cursi que es horroroso, deberías pegarme por ello.

Un saludo,
la chica que vomita arco iris.

miércoles, 7 de octubre de 2015

Días de impotencia.

Querida sombra:

Todo el mundo me había hablado mal de segundo de bachillerato pero nunca se está lo suficientemente preparado como para esperar lo que se viene encima. Nadie me habló de la caída de pelo a mechones, de las ojeras crónicas o incluso de cefaleas tensionales en un ojo. Y eso que acabo de empezar. Tengo más poca vida que una roca y aún así, con una sucesión de días monótonos en los que no hago nada de ocio, no hay un solo día en el que haga ni la mitad de cosas que tengo que hacer. Repito que esto solo es el principio.
Y no conforme con eso, siempre me acechan unas ganas horribles de comer las 24h del día con tal de llenar este vacío existencial que siento.
Con todo esto acabaré el año (si es que lo acabo) gorda, calva, con unas notas penosas y no se cuantas cosas más.

La vida es triste y la sociedad lo hace más.

Un saludo,
Miss Buda 2016.

sábado, 3 de octubre de 2015

El peso de las vidas vacías.

Querida sombra:

¿Cómo se ayuda a alguien que no quiere ser ayudado? Seguramente me dirás que no le ayude, que deje las cosas fluir por su cauce. Y lo sé, debería dejar el río fluir pero el problema es que lleva fluyendo demasiados años sin cauce. No lleva control y necesita que alguien le ayude a no desbordarse.
Este río es una de mis mejores amigas, que aunque haya hecho muchas cosas que me han dolido, es mi amiga. Es un río, es un enigma, es una Barbie. Es todo lo que quieras llamarlo a su caso. Llámalo X. El caso es que no se puede acceder a ella. Creo y veo que lleva más problemas de los que dice y que da importancia a cosas que no las tienen.
La raíz de sus problemas es su difícil situación familiar pero a partir de ahí todo ve como que se le acumula encima.
No lo entiendo. Te puede decir que su madre ha estado ingresada en el hospital por un ataque de ansiedad como si te estuviera leyendo el menú de un restaurante, y luego te puede preguntar alarmada si no le volverán a crecer las uñas porque le rompí una (sin querer... o no (es broma)).
Muchas veces me siento culpable yo. ¿No le inspiro confianza a pesar de que nos pasemos el día juntas? ¿Qué tengo que hacer para que se abra a mí, casarme con ella (broma mala)?
Estoy tan acostumbrada a como es que ya no presto atención al hipocentro de su vida. Pero ahora he abierto los ojos.
Quizás siempre que se ha llevado a su territorio a todos los que me han ido gustando haya sido porque necesita amor, o que necesita lo que los demás quieren como un interés propio. Ese motivo no evita el daño que me ha hecho pillarme realmente de alguien y tener que ayudarle a conquistarla y que ella fuera culpable. No sé. Tengo que ayudarla. Se tiene que abrir, llorar si lo necesita.

No entiendo como un vacío interior puede ser a la vez tan pesado con lo ligera que suena la palabra vacío.

Y tú, ¿aún no acabaste con tu vacío, si es que lo tienes?

Con cariño,
la psicóloga en potencia.

Un bocadillo gratis.

Querida sombra:

¿Qué título más raro, verdad? Deja que me explique.
Tras haber visto por fin al chico de la ventana la semana pasada no he vuelto a saber nada de él. Quizás perdí toda su atención. O quizás espera que vaya yo detrás hablándole todo el día, pero eso no es obligación mía.
El caso es que una amiga positiva me dijo que me hablaría pronto y yo sabía que no lo haría. Fue entonces cuando decidimos apostarnos un bocadillo del recreo. Si el chico me hablaba en alguno de los dos días siguientes (que al final el margen fue de cuatro días) yo tendría que comprarle un bocadillo y si no me hablaba, la que ganaba sería yo.
Por el título ya sabes lo que pasó.
No, no me habló. Y si, estaba decepcionada. Quería ganar mi bocadillo pero por encima de eso habría comprado mil bocadillos a mis amigos con tal de que me hablara.
Pero estoy bien. ¿Debería no estarlo? Esta semana mi vida sentimental ha dado un vuelco, estoy volviendo a sentar la cabeza con un solo chico en mente. Entonces, ¿por qué mientras escribo esto miro a su ventana iluminada? Supongo que porque esperaba más de él. No pedía su amor, solo su amistad y él pretende que siempre vayan detrás de él. Todas las relaciones de su vida están manchadas por su orgullo y ambición.
Realmente espero que cambie y realmente espero que algún día me hable, que se de cuenta de las veces que fui tras él y lo que nunca hizo por mí.
Y tú, sombra, ¿te dejas llevar por el orgullo?

Mmmmmmm, bocadillo gratis el martes....❤

Con cariño,
la que intenta buscar un poco de orgullo.

domingo, 27 de septiembre de 2015

El chico de los ángulos.

Querida sombra:

¡Ayer fue por fin el gran día! Tras cuatro eternos meses por fin pude ver al chico de la ventana. Aunque fuera por escasos minutos (alrededor de quince), fueron los mejores minutos de la semana. Admiré sus facciones que tanto había visto en fotos, pude escuchar por fin su voz en directo.
Pero a pesar de todo y pensándolo mejor, no fue algo muy bueno, ya que fue realmente extraño estar enfrente de alguien que creía conocer y darme cuenta de que en realidad no sé nada de él. No le conozco. Unos cuantos mensajes de texto no te indican los sentimientos de una persona, quién es y quién era, cómo es y cómo era...
No pude recibirle con un abrazo como tantas veces había pensado hacer, apenas hablé con él, no pude ser yo, ni saber quién es él.

En fin, algo que creí que iba a ser bueno resulta no serlo del todo.
Espero que sigamos viéndonos o hablando aunque sea, pero no lo creo.

Con cariño,
la chica que dice hola y adiós en una misma frase.

jueves, 24 de septiembre de 2015

¿Soy yo, o son ellos?

Querida sombra:

Imagino que sabes igual que yo cómo duele ver cambiar a las personas que llevas conociendo un largo periodo de tu vida.
El adorable chico con actitud de mi abuelito hasta hace un par de años es ahora un chulo mujeriego que te mira sólo por encima del hombro.
El niño que me decía palabras absurdas y sin sentido sólo para verme reír es ahora un desconocido en la calle.
El chico más encantador y tierno del mundo que me hizo el regalo al que más aprecio tengo es ahora un fumador y bebedor, fiestero de la vida y al que nada le importa demasiado.
El amor de mi infancia es el que ahora ha intentado tener algo con todas mis amigas.
El que consideraba (y quiero considerar) mi alma gemela es ahora un mal compañero, egocéntrico y orgulloso.
El niño que me daba un poco de repelús por los mocos ensangrentados que le acompañaban es ahora un complejo de socorrista de playa.

Y así podría seguirme un tiempo...

A decir verdad, las chicas que han pasado en mi vida no han cambiado tanto y para tan mal. Estoy orgullosa de las chicas de mi infancia. Son ahora grandes personas.

Espero que tú hayas cambiado a bien. Siempre podrás dar marcha atrás si la respuesta es no.

Con cariño,
la melancólica.

domingo, 20 de septiembre de 2015

Defectos que causan efecto.

Querida sombra:

Hoy he decidido levantarte el ánimo. Aunque puedes que seas feliz ahora mismo espero aumentarla un poco más con esto que te digo y que lo que diga aquí lo tengas en cuenta al menos una vez en tu vida.
Verás, no es nada nuevo el hecho de que todos tenemos algo en nosotros de lo que no estamos orgullosos, a lo que también llamamos complejos. Ya sea un diente separado, una nariz de aquella manera que tan poco te gusta, unas pecas que te manchen el rostro, una risa que para ti es fea y contagiosa, un tono de voz devastador, un pelo electrizado o demasiado pegado, un kilo de más o un kilo de menos, una manía... Etc. Con estas cosas pensamos que, al no gustarnos a nosotros, no les gustará a nadie más. Pocas veces son en las que pensamos que lo que tenemos mal según nosotros, puede que sea lo que mejor tengas para otros.
Me explico. Yo siempre he odiado mi sonrisa (aparte de otras miles de cosas pero esto me sirve muy bien de ejemplo). Incluso nunca sonreía en fotos porque odiaba ver esas fotos después. Consideraba que todos mis amigos tenían una sonrisa perfecta ya fuera consecuencia de los aparatos dentales o por su naturaleza, pero veía que la mía era la más fea de todas. Hubo un tiempo en el que para sonreír trataba de enseñar un poco de dientes pero más las encías aunque pienso ahora que quedaría más feo. A pesar de todo, poco a poco fui enseñando más mi sonrisa y mis dientes aunque me siguiesen sin agradar, pero empezaba a aceptarlo más. ¡Incluso me hacía fotos sonriendo de cerca!
A donde quería llegar yo es que hace un par de semanas sucedió lo inesperado. Un chico me dijo que lo que más le gustaba de mí era mi sonrisa. Y al par de días otro me dijo que tenía una sonrisa preciosa. ¡No cabía en mi asombro!
Otro ejemplo es una zona de mi cuerpo que tengo desigual y tenía trauma con ello hasta que un amigo me hizo amar lo diferente y ahora estoy encantada con mi desigualdad.
Para que veas, sombra, lo que tú pienses sobre ti no tiene nada que ver con lo que vean los demás. Ahora trato de querer más todo lo que tengo y deberías hacer lo mismo... ¡Cada parte de ti es completamente tuya y única!

Como último consejo del día te digo: Ámate, déjate amar y ama a los demás. ✌

Con cariño,
la chica de paz y amor.

viernes, 18 de septiembre de 2015

El chico de la ventana.

Querida sombra:

Ya te he mencionado anteriormente a este chico de nombre misterioso. Pero, ¿quién es él? Bueno, la pregunta debería ser: ¿quién soy yo para pillarme de él?
No es un chico guapo (es lo que se dice normalito) aunque me atrae increíblemente.
Tiene unos rasgos que me fascinan y me inspiran. Es todo ángulos y picos. Sus labios son finísimos, no poseen curvas ni ondulaciones, son todo picos como lo de una montaña. Son curvas cerradas como las de una carretera de las que te dan dolor de cabeza. He de decir que me encantaría ser coche y estrellarme en la curva de sus labios. Una y otra vez.
Su nariz también es fina y recta, acabada en pico. Su mandíbula es tensa y marcada, como si nunca se permitiera el placer de relajarse. Y sus ojos son como dos pequeños agujeros negros en los que quisiera hundirme. Prefiero no hablar de sus hoyuelos, con los cuales tengo una pequeña obsesión.
Te preguntarás como le conozco y esas cosas. Pues verás, le conozco desde los tres años en preescolar pero él se fue y no le volví a ver hasta hace un par de años, así que pensé que él no me recordaría. Hemos vuelto a hablar a partir del veinticinco de mayo y desde entonces no hemos parado. ¿Y sabes qué? Le llamo el chico de la ventana porque su ventana está paralela a la mía. ¡Toda la vida viviendo en frente y me entero ahora! Al saber eso hemos tenido algunos días de saludarnos con la linterna, de ventana a ventana. Resulta una tontería de lejos pero a mí me encanta.
Desde que hablo con él no he vuelto a verle, salvo a miles de metros su silueta en la ventana, pero tengo unas ganas tremendas de conocer a su verdadero yo.
Pensé que no sentía ya nada intenso por él pero hoy casi le veo y al darme cuenta de que no le iba a ver me ha entrado una enorme opresión en el pecho. Y así me encontraba hasta que me dijo que me asomara a la ventana (ahora es cuando entra el sonido ñoño de enamoramiento). Ahí estaba él, con capucha blanca bajo una farola en medio de la oscuridad de la noche. Creo que ha sido la imagen más conmovedora del día.
Espero verle pronto. ¡Ojalá mañana! Ya te iré informando, sombra mía.

Con cariño,
una amante de siluetas en la noche.

miércoles, 16 de septiembre de 2015

Peces en el mar.

Querida sombra:

¿Alguna vez has sentido un mar de dudas en el amor? Supongo que sí.
Yo solía pillarme demasiado de una misma persona y no tenía ojos para nadie más, lo cual era malo ya que en la adolescencia no es nada aconsejable. Pero todo ha cambiado desde la última vez que me enamoré. Lo peor es que este cambio no sé si me hace más mal que bien.
Ahora mi corazón abarca más gente a la vez porque ha aprendido a decidirse antes de entregarse al primero. Lo malo es que no sé si estoy entregando por completo los cachitos de mi corazón a cada uno de los que me pillo. Y sobre todos hay uno. El chico de la ventana (como a mí me gusta llamarle), el que me hizo olvidar a mi amigo gay, después de año y medio detrás del mismo y sufriendo día y noche.
Pero sobre el chico de la ventana ya hablaré otro día.
El caso es que preferí escaparme del amor y él me ha vuelto a encontrar. Y aunque mi corazón esté dividido en varios, duele, te juro que duele. Por favor, necesito saber cómo hacer que ya no duela, quiero dejar de sentir, de aferrarme a mis libros en los que todo es perfecto. Quiero olvidarme de chicos por un tiempo. Y sobre todo, quiero ser completamente feliz, sin pequeños baches que quitan la sonrisa en un buen día. Quiero dejar de 'estar desesperada', dejar de mendigar amor y de soñar con ser querida.
¿Dónde existe el botón del reset? ¿O el de un apagado temporal? ¿Por qué no puedo ser una persona solitaria? ¿Por qué soy tan dependiente?

Con cariño,
la chica a la que dijeron que hay más peces en el mar y en vez de coger una caña de pescar cogió la red.

lunes, 14 de septiembre de 2015

Adiós verano.

Querida sombra:

Hoy, en medio de una lluvia de verano y con un té a punto de quedarse frío, definitivamente tengo que despedir el verano. Ha sido realmente bueno aunque haya sido con diferencia el peor de todos, una cosa no tiene que ver con la otra. Digo que ha sido malo porque no fui a ningún lado interesante y me pasé un mes sin vida, estudiando.
Pero al final todo ha merecido la pena, tanto las subidas como las bajadas, las lágrimas y las sonrisas.
He conocido a gente increíble en poco tiempo y también he conocido más a los que conocía de antes. No he tenido tiempo para todo lo que quería hacer pero es que eso es imposible.
No he cogido peso, aunque tampoco he cogido mucho bronceado. Me he llevado beso de verano y mi corazón viene con ganas de querer de nuevo. Las ganas de estudiar, sin embargo, siguen iguales.
Y no sé qué más contar. Ah sí, me llevo un blog con el que tengo muchas ganas y tendré mucho que contar.
¡Adiós verano! ¡Vuelve pronto!

Con cariño,
una chica más que echará de menos el verano. ��

jueves, 10 de septiembre de 2015

El puzle de la vida.

Querida sombra:

¿No resulta hermosamente precioso que una sola persona de todo el planeta elija pasar su vida a tu lado? Que bonito tiene que resultar que una persona envejezca contigo en su pensamiento.
Todo el mundo hacemos algo parecido todo el tiempo ⏳ sin darnos cuenta. Con el simple acto de estar hablando con una persona en la calle estás dándole tu tiempo. Sin reparos ni obligado, pero se lo estás dando.
Al igual que dar un beso. Es un paso importante aunque muchos no lo vean así. Yo veo que un beso marca un antes y después en la vida de alguien. Cuando besas a alguien suele quedar marca en ese alguien para siempre. Por muy poco cariño que tenga a mi ex, él siempre será mi primer beso. Yo decidí dárselo y él tampoco olvidará eso aunque probablemente yo no fuera su primero.
Al igual que al enamorarte y que se enamoren de ti. Es dar tu tiempo, pensamiento y a la vez (¿por qué no?) un pedacito de tu alma.
Valora al que tienes al lado, al que envejece contigo.
Sea amigo, pareja o familiar. Sea malos o buenos momentos... Todo eso formará parte del puzle de tu vida y tú estarás dentro del puzle de miles de vida más.

P. D. A su vez, leyendo esto, me estás dando tu tiempo. Gracias.

Con cariño,
la ñoña.

martes, 1 de septiembre de 2015

El lado oscuro de viajar.

Querida sombra:

Terminé mi examen al fin. Me siento liberada y sin ataduras, pero sé que esto sólo me durará quince días, desgraciadamente.
Ahora me encuentro en el coche y me esperan cuatro eternas horas de viaje. Ojalá mi destino fuera una playa o en vez del coche me tocase tomar el primer avión que me llevase muy lejos de aquí a un país de los tanto que quiero visitar. Pero no, mi destino es que el coche vaya cargado hasta reventar para llegar el pueblo. Cuando digo reventar me quedo corta, casi tengo que hacer un agujero en el techo para poder respirar y mis pobres extremidades olvidarán lo que es el movimiento.
En la tele todo lo relacionado con viajar sale muy bonito, niños saltando en la arena, unos maromitos jugando al volley playa, cócteles en manos de personas despreocupadas tras sus gafas de cristal fosforito, familias sonrientes arrastrando sus maletas hasta el avión... Nadie habla de las horas muertas en vehículo, ni de las madrugadas y la noche en vela de antes, ni el '¿qué llevaré?' '¿qué se me olvida?' '¿llevo todo?', ni de los nervios y el increíble peso de todo lo que quieres llevar, ni de las medusas descansando junto a la arena que te quema la planta de los pies y se te mete por partes indebidas, ni de lo que duele dormir cuando tienes la espalda como un cangrejo. Ni de otras muchas cosas. Aún así yo siempre viajaré tanto como la vida y el dinero me lo permita. Estoy deseando comprarme un mapa en el que colocar las típicas chinchetas señalizado los lugares donde he estado y los que me quedan.
Y tú, sombra, si pudieras ¿dónde estarías ahora?

Con cariño,
lo que antes era humano y ahora es una plasta derretida en el coche.

El tiempo.

Querida sombra:

He estado pensando en la forma que tenemos de medir el tiempo.
Los niños miden el tiempo en fines de semana, tardes en el parque, vacaciones de verano, Navidades, cumpleaños,...
Los adolescentes como yo medimos el tiempo en fines de semana, fiestas, vacaciones, exámenes y trimestres,...
Los adultos miden el tiempo en dinero por hora, salario al mes, días libres,...
Y aún así todos queremos llegar a ancianos sabiendo que hemos aprovechado el tiempo al máximo posible. Y sobre todo, que lo hemos disfrutado.
Lo peor de todo es que yo, aún estando en el comienzo de la vida, me doy cuenta de que en este mundo el tiempo es malgastado. Y llega uno al fin de sus días sin saber todo lo que ha perdido por no preocuparse por lo que debería en vez de preocuparse por lo que le dijeron que era 'importante'. 
Todo esto viene porque al tío de una amiga le han descubierto cáncer. Tendemos a dejar todo para más tarde y de repente algo así hace que tus planes de futuro se vayan a la basura. No sabemos verlo a tiempo. No podemos dejar para mañana lo que podemos hacer hoy. No podemos decir 'haré...' 'yo dentro de unos años... ' porque no sabemos si eso se podrá llevar a cabo. Si puedes, ¡hazlo ahora! Pienso que el secreto de la vida es conocido por los ancianos y aquellas personas que ven cerca el final de sus vidas. Nunca pensamos en que mañana puede ser nuestro último día de vida. Que deprimente me pongo...

Con cariño,
la chica pesimista.

lunes, 31 de agosto de 2015

Lluvia de verano.

Querida sombra:

Debería estar más agobiada y triste de lo que estoy ya que mañana me juego la maldita asignatura de física y química. Pero hace un día que me llena de tanta inspiración que es inevitable que me embriague una sensación tan abrumadora después de tantos días basados en la costumbre del día a día.
Y es que hoy está lloviendo y... ¡no hay nada más maravilloso que las lluvias de verano! Las personas siguen yendo con sus ropas veraniegas, no con sus tristes abrigos como en otoño. Los árboles son verdes y alegres, no apagados y marrones. La gente es feliz y no va con prisa, incluso la mayoría disfruta de este día sin necesidad de ir debajo de un paraguas.
Quizás el tiempo esté triste por tener que dar por finalizado otro agosto, y a su vez, otro verano. Quizás esta es su manera de despedirse hasta el año que viene. O quizás el clima se encuentre deprimido como yo porque sabe que mañana voy a suspender (ojalá que no).
Yo en cambio, hoy me siento una mera observadora tras una ventana abierta, con el olor a lluvia como telón de fondo y rodeada de apuntes inservibles que me amargan los días. Qué más quisiera yo que poder salir un rato a la calle, tumbarme en el césped húmedo y observar hacia el cielo mientras gotas que aparecen de la nada me acarician la piel.
Mi querida lluvia puede esperar... ¡mañana soy libre!

Con cariño,
una oveja negra que ama la lluvia.

jueves, 27 de agosto de 2015

Ya no duele.

Querida sombra:

El otro día quedé con el chico del que más me he enamorado en toda mi corta vida. Yo no hacía nada más que pensar que él sigue siendo el mismo chico, y aunque mis sentimientos "amorosos" acabaron definitivamente, ahora es mi mejor amigo. ¿No es increíble lo que pueden cambiar los sentimientos sin pretenderlo? Es como si el que conocía antes y el de ahora fueran chicos completamente distintos. Volver a la zona de interés solo amistoso ha supuesto volverle a conocer de cero, prácticamente. Todo ha cambiado demasiado rápido, pero en el fondo, ni él ni yo hemos cambiado. Sólo es mi forma de verle lo que no es como era antes. Resulta extraño pensar en como le veía antes y como le veo ahora. Ya no podría volver atrás, y mejor que no, ya que nuestro amor es imposible. Ya que él es nada más y nada menos que... homosexual.
¡Qué palo más duro fue enterarse y aceptar que mi alma gemela nunca estaría conmigo pero que me quería tanto como yo a él! Meses y meses de lloros, de tener el corazón cerrado y roto pero a su vez aferrado a su nombre como a un clavo ardiendo. Llegué a preguntarme si a partir de ese momento sólo me iba a enamorar de gays ya que la mayoría de los mejores hombres lo son. Le buscaba en cada chico que me fijaba y me acababa dando por vencida ya que pensaba que nadie sería como él. Tanto escribí de él, tantos sentimientos pasados que aún no soy lo suficientemente capaz de decirle...
¡Qué estúpido el amor y su manía de hacernos idolatrar a las personas!
Ahora que la tormenta acabó (desde mayo) veo sus defectos como si mi amor por el hubiesen sido nubes que han estado tapando todo este tiempo lo malo de su persona,  por así decirlo. Y ahora veo que no me gustaría compartir una vida con él de la forma en la que quería antes.
Pero a pesar de todo, no he vuelto a entregarme tan sentimentalmente a nadie. Y aún a día de hoy temo que nadie se le iguale, no como persona sino como lo que me hacía sentir, lo bien que me sentaba quererle.
Sé que en el fondo habrá alguien. Alguien que me quiera y yo le quiera con igual intensidad. Pero es a quien aún estoy esperando. Es pronto y no debo anticiparme.
Espero que tú, querida sombra, tengas a alguien o lo encuentres pronto. También espero que me entiendas y no me tomes por loca cuando te digo que el amor es un sentimiento tan profundo que debería estar prohibido.

Con cariño,
la chica con la vida amorosa reducida a los personajes de libros.

Tendencia a ser infeliz y otros problemas del primer mundo.

Querida sombra:

¿Por qué la vida es como un río que no llega nunca a fluir bien y permanece estancado entre lo que es y lo que debería ser? Parece como si siempre que creemos poseer todo lo que queremos esto no llegara a ser suficiente. Somos unos ambiciosos con tendencia a ser infelices. Y con "somos" me incluyo a mí la primera. Siempre pienso que necesito algo, nunca llego a sentirme completa. Cuando consigo ese algo que debería hacerme feliz noto como si lo que pensaba que quería no era lo que realmente deseaba. Todos los logros se reducen a cenizas y vuelta a empezar. Permanezco continuamente en una ruleta que no hace más que girar y que nunca sé que esperar.
¿Por qué no somos conscientes de todo lo que tenemos? ¿Por qué no sabemos valorar? Y es que eso que dicen de que uno no sabe lo que tiene hasta que lo pierde es completamente cierto. ¡Que humanos más fríos y calculadores, que quieren lo que no tienen o lo que tenían cuando lo pierden! Vamos con efecto retardado pero es lo que esta sociedad nos ha enseñado, ¿no?
En mi caso, comienzo a valorar lo que tengo cuando lo empiezo a echar de menos o cuando miro a mi alrededor y veo gente mal, mal de verdad, con problemas reales y no paranoias como yo. Normal que me hagan sentir realmente estúpida.
Malditos problemas del primer mundo...

Con cariño,
la chica de las paranoias.

miércoles, 26 de agosto de 2015

Cartas sin sello ni destinatario.

Querida sombra:

Parece ser que eso de los diarios se me ha quedado corto y he optado por hacer cartas sin necesidad de un sello ni un destinatario. Siento que los diarios están bien porque te desahogas y dentro de un tiempo te ríes con esos "problemas" que creías tener y eran una tontería (la mayoría de ellos lo son). Pero a su vez son palabras que caen en saco roto y tinta gastada en algo que probablemente "nadie conocido que te quiera poner en evidencia" lea nunca (ojalá fuera así).
Puede que tú te sientas como yo en muchos casos y me agrada poder compartir mis pensamientos sabiendo que seré leída por alguien que no tiene el compromiso de hacerlo. Por eso he decidido convertir un blog en mi diario (o eso intentaré), sin aburrir mucho (tiendo a poner rollos filosóficos y cuestionar la vida) y sin que "nadie conocido que me quiera poner en evidencia" lea jamás.

P.D. Ojalá consiga poner el anonimato a esto antes de que sea demasiado tarde (si sabes cómo no dudes en resolverme esta duda).

Con cariño,
la chica con complejo de anónima.