Querida sombra:
Por un lado, tengo mi manía de no dejar las cosas a medias.
La persiana y cortina siempre están completamente cerradas o completamente abiertas.
O duermo tapada hasta arriba o no me tapo nada.
Atranco la puerta o la dejo completamente pegada a la pared.
Nunca dejo el vaso lleno a medias, literalmente, ya que suelo rellenarlo muy a menudo para tenerlo siempre lleno.
Me cierro el abrigo hasta el cogote o voy desabrochada.
Podría tirarme una infinidad de tiempo poniendo más ejemplos acerca de esta manía que tengo, de la que, por cierto, no me he dado cuenta hasta hace tan solo unas semanas. Incluso en el amor soy así, ya que, o no cala o cala hasta el fondo y dejando marca.
Pero, por otro lado, ¿por qué no soy capaz de acabar aquello que empiezo? Siempre dejo mis dibujos, proyectos, planes, libros escritos a medias. Todo a medias. Siempre empiezo cosas nuevas y nunca acabo lo anterior. Creo que esto es debido a la desconfianza de no querer que se tuerza al final por muy bien que empezase todo.
Es algo que me fastidia muchísimo y no sé como cambiarlo.
Supongo que todo el mundo tiene sus manías sean buenas o malas, ¿no?
Con cariño,
la de las cosas a medias.
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