Querida sombra:
Cuatro días más tarde del ataque terrorista sufrido por París el pasado viernes, hoy vengo aquí para expresarte mis ideas acerca del tema.
Estas situaciones te hacen pensar lo insignificante que es tu vida, ¿no crees? En las noticias solo de tan una cifra de los muertos. Una simple cifra. Pero si te paras a pensar cada una de esas cifras tenía una familia, amigos, conocidos, sueños, pasado a base de recuerdos, planes de futuro... ¡Las de sonrisas y lágrimas que se les habrán escapado a esas personas! Son incontables las miles de noches que habrán llegado a sus camas y habrán pensado "ya acabó otro día más". Todos ellos vivieron cada día contando con un "continuará... " y dejaron sin hacer centenares de cosas pensando que habría tiempo para ello. Nadie piensa en que un día es el último y mucho menos en casos como este. No hay despedidas en una camilla de hospital. No hay cartas y no queda todo dicho. No hay nada. Se acabó. De un instante a otro la película de sus vidas se convierten en una cifra. De un instante a otro personas que estaban de viaje se dieron cuenta de que la despedida en el aeropuerto no fue un "hasta pronto".
Ahora queda el miedo de los otros países amenazados, familias rotas de dolor y gente aliviada por saber que siguen vivos. Quizás haya un lado bueno dentro de tanto horror, y es que estos últimos que han visto la muerte de tan cerca puede que comprendan al fin lo que es vivir. Vivir de verdad, no sobrevivir.
Esto también me ha hecho sentirme aún un poquito más decepcionada con el mundo. Ya que la masa de personas es controlada por dos o tres que mantienen el poder y a los que no importamos nada. Para ellos solo somos una cifra también. Unas marionetas. Un medio para conseguir lo que desean obtener.
Como, por ejemplo, el ataque a las torres gemelas de Nueva York. Mandado por su propio presidente (indirectamente claro) para obtener un determinado fin en una "simple" guerra. A ninguno de ellos le importó cuántas vidas se llevaban en el proceso. Para mí es inevitable ver un vídeo o estar en el sitio conmemorativo sin tener ganas de llorar. ¿Qué clase de personas pueden hacer tales barbaridades?
Ahora otro asunto que me parece injusto acerca de este tema de Francia es que den tanto bombo a este ataque mientras al día mueren millones de personas disparadas en América cuando solo pensaban ir a comprar el pan, en guerras y en África muertas de hambre y enfermas son solución. Cada vez que he mencionado esto la gente se ha echado las manos a la cabeza diciendo que no es lo mismo ni por asomo. Sé que no resulta lo mismo, pero, ¿por qué? Y tras llevar estos días dándole vueltas en mi cabeza al asunto creo haber llegado por fin a la conclusión.
SOMOS EGOÍSTAS. Y esta idea llegó a mi mente tras escuchar: ¿Y si tuvieras un hijo muerto en el ataque terrorista? Y fue cuando pensé: ¿Y si tuviera que ver a mi hijo morir sin que nadie le ayudase y, lo peor de todo, sin que ni siquiera yo pudiera hacerlo?
Y el problema está en que vemos lo de África como algo lejano y surrealista para nosotros, mientras que lo de Francia mañana nos puede pasar a nosotros, literalmente.
Y por esto mismo la enfermedad de ébola no tuvo mucha importancia para nosotros hasta que llegó a nuestro país. Fue entonces cuando movieron cielo y tierra.
Y a pesar de todo, reconozco que, con mi vena egoísta innata, yo también puedo llegar a ver esta situación sin punto de comparación con la de África por ejemplo. Y no puedo evitarlo pero el mero hecho de pensar que mañana puede acabar mi vida a manos de un tiroteo me tiene acobardada. Pero al menos, AL MENOS, sé verlo.
¿No te has parado muchas veces a pensar: ¿cómo voy a llegar yo a ser viejo?? Es algo que lo veo lejano y casi inalcanzable. Suelo pensar que no llegaré tan lejos. Pero a pesar de todo no me gustaría que mis pensamientos se hiciesen realidad. ¿Y a quién sí?
España está en máxima alerta y yo tengo miedo. Aunque siempre estemos en la cuerda floja entre la vida y la muerte ahora es cuando puedes realmente darte cuenta de tu vulnerabilidad, del verdadero peligro.
Espero con todas mis fuerzas que estos ataques paren ya sin llegar a más muertos. También espero que aunque tan vez no compartas mi opinión, al menos hayas sabido ver mi punto de vista.
Con cariño,
la que ha escrito la entrada más larga de este blog.
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