viernes, 30 de octubre de 2015

La carretera de su sonrisa.

Querida sombra:

Una vez leí un libro en  que decían que todo era más feo de cerca. De lejos todo es más brillante y menos oscuro. Pero el chico de ojos verdes, al que siempre he visto de una manera increíble, es incluso más hermoso visto a tan solo unos centímetros. Nadie sabe la explosión de colores que produce en mi mente observar sus ojos y más cuando me veo reflejada en ellos. Nadie sabe lo bonito que es verle sonreír tímidamente, con un pico en la mejilla y una risa contenida. Tengo que controlar mi mano y no acariciarle la cara cada vez que lo hace. Pero en la curva de carretera que son sus labios es inevitable querer estrellarse.

Fuera de mis ñoñerías... ¡He estado hablando con él tres días de esta semana! Aunque solo de temas de instituto, ya es un gran avance. Lo mejor de todo es que de poder preguntar a cualquiera él me eligió a mí.

Ay, si él supiera que sería yo la que le volvería a elegir mil veces...

¿Qué debo hacer con esta telaraña de emociones?

Con cariño,
la araña que teje sentimientos con tela de lágrimas.

jueves, 22 de octubre de 2015

Amigos internacionales.

Querida sombra:

¿Quién narices inventó eso de que no nos hagamos amigos por Internet?
Entiendo el peligro que puede acarrear, incluso yo he ido dando charlas por los colegios para advertir a los más pequeños sobre los peligros de las redes sociales.
Pero hay peligros que merecen la pena asumir. Así que... ¡a la aventura!
¿Qué habría sido de mi primer beso de no haber conocido a ese chico por las redes sociales? (Bueno, es un ejemplo no muy bueno ya que me arrepiento de ello aún tres años después de aquel extraño suceso.)
¿Qué sería de aquellos a los que nunca he visto pero considero amigos? Son unos cuantos, ya que tengo que usar las dos manos para contarlos.
Y entre esos amigos hay tanto españoles como argentinos.
El último amigo es nada más y nada menos que... ¡americano!
Desde aquí quiero agradecer a mi colegio e instituto por tantos años de inglés que me han permitido entender a este pobre hombre que no tiene ni idea de español, y poder responderle. ¡Por supuesto! Aunque ha decir verdad me cuesta horrores saber expresar lo que pienso y siento. Creo que queda más insípido que chupar una piedra. ¡Qué viva el modo indio!
Estoy súper feliz, como podrás ver y sin motivo aparente. La felicidad es un secreto completamente incierto.
Lo triste de este asunto es el hecho de no verles, duele de verdad.

Te animo, querida sombra, a que te abras al mundo y corras el riesgo de querer a través de una pantalla. Puede que te sorprendas, o puede que ya lo hayas probado.
P. D. Este consejo no se hace responsable de efectos secundarios.

Con cariño,
la chica del multinational love.

lunes, 19 de octubre de 2015

El amor y sus eslabones.

Querida sombra:

Hoy quería hablarte acerca del amor y mi manera de verlo. Creo que nunca una persona deja de querer a alguien así porque sí, y creo que en mi caso son eslabones. Sí, eslabones.
Cuando quiero a alguien tanto que me duele el corazón ese es el eslabón más grande de todos, pero eso no quiere decir que olvide ese eslabón tan grande por otro aún mayor. Puede que el siguiente chico del que me enamoré sea insignificante, por así decirlo. Sería entonces cuando el eslabón sería minúsculo pero iría enlazado al otro más grande. No pretendo que me entiendas solo que lo veas en tu mente.
Un eslabón pequeño es igual a alguien que me ha gustado unos días, unos meses, o puede que incluso un segundo. Aquellas personas de las que me he enamorado durante mucho tiempo son las del eslabón grande.
Pero no hay dos eslabones iguales.
También están aquellos más rotos que no acabaron bien, los brillantes de recuerdos intactos, los fugaces, los oxidados de tanto tiempo que ya ni les recuerdo,...  Etc.
No encuentro otra manera de olvidar a la persona que tengo en mente en ese momento que no sea gustándome otra. No pienso que esto sea utilizar a nadie, ya que mis sentimientos van acorde con el cambio de eslabón.

Espero no haberte hecho un lío. Es algo importante para mí y tenía que contártelo.

Con cariño,
la doña eslabones.

viernes, 16 de octubre de 2015

Por un sueño.

Querida sombra:

Estoy más decidida que nunca a cumplir mis sueños. He estado demasiado tiempo estancada en una laguna en la que me encontraba bien pero no me completaba.
Sería el ruido de tantas voces, el peso de tantas miradas en mis hombros... Que no me dejaban ser quien quería ser. Coger un par de alas y echarme a volar.
Pero ahora. Ahora, más que nunca. Echaré a correr en este contrarreloj que es la vida. 
Y tú, haz lo mismo. Para que cuando los fantasmas del pasado vuelvan, ya te encuentres en la cima.

Con cariño,
Super Woman ��

sábado, 10 de octubre de 2015

Persona adecuada, momento adecuado.

Querida sombra:

He encontrado a alguien que no merezco.
Tranquila, no somos nada, ni creo que lo seamos nunca. Pero aún cuando veo que a veces me mira siento que no lo merezco. El amor tiende a hacernos idolatrar a las personas pero nunca he sentido tanta adoración por alguien. Le llevo adorando cerca de un año pero siempre he intentado que no me afecte. Pero ahora, es tarde. Ha hecho que suelte mi red de pescar y vuelva a la caña. Ha conseguido que siente la cabeza de nuevo en una sola persona y que no esté detrás de mil a la vez y sin estar detrás de ninguno en concreto. Debería estarle agradecida pero la verdad es que no quería volver a esto. Voy a salir mal parada, de nuevo.
Pero, ¡ay sombra si le conocieras!
No sé si es la forma en la que sus ojos verdes se achinan cuando sonríe, que hacen que yo sonría sin querer o como estos ojos parecen estar siempre brillantes y llenos de bondad. No sé si es su voz tan grave y profunda que tanta paz y tranquilidad prometen o es su risa sin carcajada. No sé si es su enorme sonrisa la que hace que brille tanto o es que siempre se encuentra sentado al lado de la ventana.
La gente que nos conoce a ambos dice que si me conociera se enamoraría de mí, que somos las personas más buenas que existen. Y con él tienen razón, es demasiado bueno. Demasiado educado, demasiado sensible y demasiada curiosidad me da con sólo su presencia.
Tan bueno es, que se encuentra entre estas clases de personas a las que querrías llevarte en una burbuja para que el mundo no la toque porque temes que le transforme como a los demás.
Quisiera gritarle al mundo lo genial que es, o quizás no. A veces es bueno ser el único que sabe algo que los demás ignoran.
No sé cómo acercarme a él sin que huya con mi presencia. Es como querer estar lo suficientemente cerca para observar los detalles de una mariposa y a su vez no poder hacerlo porque sabes que quizás vuele y no vuelvas a verla. Por eso le dejo su espacio y le observo con distancia de por medio.

Y a pesar de estar decidida a no entrar en su vida así como así, me queda la horrible sensación de: ¿Qué pasaría si...?
Y así será lo nuestro por ahora, una tremenda interrogación que me oprime el pecho.

P. D. Me hace ponerme tan cursi que es horroroso, deberías pegarme por ello.

Un saludo,
la chica que vomita arco iris.

miércoles, 7 de octubre de 2015

Días de impotencia.

Querida sombra:

Todo el mundo me había hablado mal de segundo de bachillerato pero nunca se está lo suficientemente preparado como para esperar lo que se viene encima. Nadie me habló de la caída de pelo a mechones, de las ojeras crónicas o incluso de cefaleas tensionales en un ojo. Y eso que acabo de empezar. Tengo más poca vida que una roca y aún así, con una sucesión de días monótonos en los que no hago nada de ocio, no hay un solo día en el que haga ni la mitad de cosas que tengo que hacer. Repito que esto solo es el principio.
Y no conforme con eso, siempre me acechan unas ganas horribles de comer las 24h del día con tal de llenar este vacío existencial que siento.
Con todo esto acabaré el año (si es que lo acabo) gorda, calva, con unas notas penosas y no se cuantas cosas más.

La vida es triste y la sociedad lo hace más.

Un saludo,
Miss Buda 2016.

sábado, 3 de octubre de 2015

El peso de las vidas vacías.

Querida sombra:

¿Cómo se ayuda a alguien que no quiere ser ayudado? Seguramente me dirás que no le ayude, que deje las cosas fluir por su cauce. Y lo sé, debería dejar el río fluir pero el problema es que lleva fluyendo demasiados años sin cauce. No lleva control y necesita que alguien le ayude a no desbordarse.
Este río es una de mis mejores amigas, que aunque haya hecho muchas cosas que me han dolido, es mi amiga. Es un río, es un enigma, es una Barbie. Es todo lo que quieras llamarlo a su caso. Llámalo X. El caso es que no se puede acceder a ella. Creo y veo que lleva más problemas de los que dice y que da importancia a cosas que no las tienen.
La raíz de sus problemas es su difícil situación familiar pero a partir de ahí todo ve como que se le acumula encima.
No lo entiendo. Te puede decir que su madre ha estado ingresada en el hospital por un ataque de ansiedad como si te estuviera leyendo el menú de un restaurante, y luego te puede preguntar alarmada si no le volverán a crecer las uñas porque le rompí una (sin querer... o no (es broma)).
Muchas veces me siento culpable yo. ¿No le inspiro confianza a pesar de que nos pasemos el día juntas? ¿Qué tengo que hacer para que se abra a mí, casarme con ella (broma mala)?
Estoy tan acostumbrada a como es que ya no presto atención al hipocentro de su vida. Pero ahora he abierto los ojos.
Quizás siempre que se ha llevado a su territorio a todos los que me han ido gustando haya sido porque necesita amor, o que necesita lo que los demás quieren como un interés propio. Ese motivo no evita el daño que me ha hecho pillarme realmente de alguien y tener que ayudarle a conquistarla y que ella fuera culpable. No sé. Tengo que ayudarla. Se tiene que abrir, llorar si lo necesita.

No entiendo como un vacío interior puede ser a la vez tan pesado con lo ligera que suena la palabra vacío.

Y tú, ¿aún no acabaste con tu vacío, si es que lo tienes?

Con cariño,
la psicóloga en potencia.

Un bocadillo gratis.

Querida sombra:

¿Qué título más raro, verdad? Deja que me explique.
Tras haber visto por fin al chico de la ventana la semana pasada no he vuelto a saber nada de él. Quizás perdí toda su atención. O quizás espera que vaya yo detrás hablándole todo el día, pero eso no es obligación mía.
El caso es que una amiga positiva me dijo que me hablaría pronto y yo sabía que no lo haría. Fue entonces cuando decidimos apostarnos un bocadillo del recreo. Si el chico me hablaba en alguno de los dos días siguientes (que al final el margen fue de cuatro días) yo tendría que comprarle un bocadillo y si no me hablaba, la que ganaba sería yo.
Por el título ya sabes lo que pasó.
No, no me habló. Y si, estaba decepcionada. Quería ganar mi bocadillo pero por encima de eso habría comprado mil bocadillos a mis amigos con tal de que me hablara.
Pero estoy bien. ¿Debería no estarlo? Esta semana mi vida sentimental ha dado un vuelco, estoy volviendo a sentar la cabeza con un solo chico en mente. Entonces, ¿por qué mientras escribo esto miro a su ventana iluminada? Supongo que porque esperaba más de él. No pedía su amor, solo su amistad y él pretende que siempre vayan detrás de él. Todas las relaciones de su vida están manchadas por su orgullo y ambición.
Realmente espero que cambie y realmente espero que algún día me hable, que se de cuenta de las veces que fui tras él y lo que nunca hizo por mí.
Y tú, sombra, ¿te dejas llevar por el orgullo?

Mmmmmmm, bocadillo gratis el martes....❤

Con cariño,
la que intenta buscar un poco de orgullo.