jueves, 22 de octubre de 2015

Amigos internacionales.

Querida sombra:

¿Quién narices inventó eso de que no nos hagamos amigos por Internet?
Entiendo el peligro que puede acarrear, incluso yo he ido dando charlas por los colegios para advertir a los más pequeños sobre los peligros de las redes sociales.
Pero hay peligros que merecen la pena asumir. Así que... ¡a la aventura!
¿Qué habría sido de mi primer beso de no haber conocido a ese chico por las redes sociales? (Bueno, es un ejemplo no muy bueno ya que me arrepiento de ello aún tres años después de aquel extraño suceso.)
¿Qué sería de aquellos a los que nunca he visto pero considero amigos? Son unos cuantos, ya que tengo que usar las dos manos para contarlos.
Y entre esos amigos hay tanto españoles como argentinos.
El último amigo es nada más y nada menos que... ¡americano!
Desde aquí quiero agradecer a mi colegio e instituto por tantos años de inglés que me han permitido entender a este pobre hombre que no tiene ni idea de español, y poder responderle. ¡Por supuesto! Aunque ha decir verdad me cuesta horrores saber expresar lo que pienso y siento. Creo que queda más insípido que chupar una piedra. ¡Qué viva el modo indio!
Estoy súper feliz, como podrás ver y sin motivo aparente. La felicidad es un secreto completamente incierto.
Lo triste de este asunto es el hecho de no verles, duele de verdad.

Te animo, querida sombra, a que te abras al mundo y corras el riesgo de querer a través de una pantalla. Puede que te sorprendas, o puede que ya lo hayas probado.
P. D. Este consejo no se hace responsable de efectos secundarios.

Con cariño,
la chica del multinational love.

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