domingo, 27 de septiembre de 2015

El chico de los ángulos.

Querida sombra:

¡Ayer fue por fin el gran día! Tras cuatro eternos meses por fin pude ver al chico de la ventana. Aunque fuera por escasos minutos (alrededor de quince), fueron los mejores minutos de la semana. Admiré sus facciones que tanto había visto en fotos, pude escuchar por fin su voz en directo.
Pero a pesar de todo y pensándolo mejor, no fue algo muy bueno, ya que fue realmente extraño estar enfrente de alguien que creía conocer y darme cuenta de que en realidad no sé nada de él. No le conozco. Unos cuantos mensajes de texto no te indican los sentimientos de una persona, quién es y quién era, cómo es y cómo era...
No pude recibirle con un abrazo como tantas veces había pensado hacer, apenas hablé con él, no pude ser yo, ni saber quién es él.

En fin, algo que creí que iba a ser bueno resulta no serlo del todo.
Espero que sigamos viéndonos o hablando aunque sea, pero no lo creo.

Con cariño,
la chica que dice hola y adiós en una misma frase.

jueves, 24 de septiembre de 2015

¿Soy yo, o son ellos?

Querida sombra:

Imagino que sabes igual que yo cómo duele ver cambiar a las personas que llevas conociendo un largo periodo de tu vida.
El adorable chico con actitud de mi abuelito hasta hace un par de años es ahora un chulo mujeriego que te mira sólo por encima del hombro.
El niño que me decía palabras absurdas y sin sentido sólo para verme reír es ahora un desconocido en la calle.
El chico más encantador y tierno del mundo que me hizo el regalo al que más aprecio tengo es ahora un fumador y bebedor, fiestero de la vida y al que nada le importa demasiado.
El amor de mi infancia es el que ahora ha intentado tener algo con todas mis amigas.
El que consideraba (y quiero considerar) mi alma gemela es ahora un mal compañero, egocéntrico y orgulloso.
El niño que me daba un poco de repelús por los mocos ensangrentados que le acompañaban es ahora un complejo de socorrista de playa.

Y así podría seguirme un tiempo...

A decir verdad, las chicas que han pasado en mi vida no han cambiado tanto y para tan mal. Estoy orgullosa de las chicas de mi infancia. Son ahora grandes personas.

Espero que tú hayas cambiado a bien. Siempre podrás dar marcha atrás si la respuesta es no.

Con cariño,
la melancólica.

domingo, 20 de septiembre de 2015

Defectos que causan efecto.

Querida sombra:

Hoy he decidido levantarte el ánimo. Aunque puedes que seas feliz ahora mismo espero aumentarla un poco más con esto que te digo y que lo que diga aquí lo tengas en cuenta al menos una vez en tu vida.
Verás, no es nada nuevo el hecho de que todos tenemos algo en nosotros de lo que no estamos orgullosos, a lo que también llamamos complejos. Ya sea un diente separado, una nariz de aquella manera que tan poco te gusta, unas pecas que te manchen el rostro, una risa que para ti es fea y contagiosa, un tono de voz devastador, un pelo electrizado o demasiado pegado, un kilo de más o un kilo de menos, una manía... Etc. Con estas cosas pensamos que, al no gustarnos a nosotros, no les gustará a nadie más. Pocas veces son en las que pensamos que lo que tenemos mal según nosotros, puede que sea lo que mejor tengas para otros.
Me explico. Yo siempre he odiado mi sonrisa (aparte de otras miles de cosas pero esto me sirve muy bien de ejemplo). Incluso nunca sonreía en fotos porque odiaba ver esas fotos después. Consideraba que todos mis amigos tenían una sonrisa perfecta ya fuera consecuencia de los aparatos dentales o por su naturaleza, pero veía que la mía era la más fea de todas. Hubo un tiempo en el que para sonreír trataba de enseñar un poco de dientes pero más las encías aunque pienso ahora que quedaría más feo. A pesar de todo, poco a poco fui enseñando más mi sonrisa y mis dientes aunque me siguiesen sin agradar, pero empezaba a aceptarlo más. ¡Incluso me hacía fotos sonriendo de cerca!
A donde quería llegar yo es que hace un par de semanas sucedió lo inesperado. Un chico me dijo que lo que más le gustaba de mí era mi sonrisa. Y al par de días otro me dijo que tenía una sonrisa preciosa. ¡No cabía en mi asombro!
Otro ejemplo es una zona de mi cuerpo que tengo desigual y tenía trauma con ello hasta que un amigo me hizo amar lo diferente y ahora estoy encantada con mi desigualdad.
Para que veas, sombra, lo que tú pienses sobre ti no tiene nada que ver con lo que vean los demás. Ahora trato de querer más todo lo que tengo y deberías hacer lo mismo... ¡Cada parte de ti es completamente tuya y única!

Como último consejo del día te digo: Ámate, déjate amar y ama a los demás. ✌

Con cariño,
la chica de paz y amor.

viernes, 18 de septiembre de 2015

El chico de la ventana.

Querida sombra:

Ya te he mencionado anteriormente a este chico de nombre misterioso. Pero, ¿quién es él? Bueno, la pregunta debería ser: ¿quién soy yo para pillarme de él?
No es un chico guapo (es lo que se dice normalito) aunque me atrae increíblemente.
Tiene unos rasgos que me fascinan y me inspiran. Es todo ángulos y picos. Sus labios son finísimos, no poseen curvas ni ondulaciones, son todo picos como lo de una montaña. Son curvas cerradas como las de una carretera de las que te dan dolor de cabeza. He de decir que me encantaría ser coche y estrellarme en la curva de sus labios. Una y otra vez.
Su nariz también es fina y recta, acabada en pico. Su mandíbula es tensa y marcada, como si nunca se permitiera el placer de relajarse. Y sus ojos son como dos pequeños agujeros negros en los que quisiera hundirme. Prefiero no hablar de sus hoyuelos, con los cuales tengo una pequeña obsesión.
Te preguntarás como le conozco y esas cosas. Pues verás, le conozco desde los tres años en preescolar pero él se fue y no le volví a ver hasta hace un par de años, así que pensé que él no me recordaría. Hemos vuelto a hablar a partir del veinticinco de mayo y desde entonces no hemos parado. ¿Y sabes qué? Le llamo el chico de la ventana porque su ventana está paralela a la mía. ¡Toda la vida viviendo en frente y me entero ahora! Al saber eso hemos tenido algunos días de saludarnos con la linterna, de ventana a ventana. Resulta una tontería de lejos pero a mí me encanta.
Desde que hablo con él no he vuelto a verle, salvo a miles de metros su silueta en la ventana, pero tengo unas ganas tremendas de conocer a su verdadero yo.
Pensé que no sentía ya nada intenso por él pero hoy casi le veo y al darme cuenta de que no le iba a ver me ha entrado una enorme opresión en el pecho. Y así me encontraba hasta que me dijo que me asomara a la ventana (ahora es cuando entra el sonido ñoño de enamoramiento). Ahí estaba él, con capucha blanca bajo una farola en medio de la oscuridad de la noche. Creo que ha sido la imagen más conmovedora del día.
Espero verle pronto. ¡Ojalá mañana! Ya te iré informando, sombra mía.

Con cariño,
una amante de siluetas en la noche.

miércoles, 16 de septiembre de 2015

Peces en el mar.

Querida sombra:

¿Alguna vez has sentido un mar de dudas en el amor? Supongo que sí.
Yo solía pillarme demasiado de una misma persona y no tenía ojos para nadie más, lo cual era malo ya que en la adolescencia no es nada aconsejable. Pero todo ha cambiado desde la última vez que me enamoré. Lo peor es que este cambio no sé si me hace más mal que bien.
Ahora mi corazón abarca más gente a la vez porque ha aprendido a decidirse antes de entregarse al primero. Lo malo es que no sé si estoy entregando por completo los cachitos de mi corazón a cada uno de los que me pillo. Y sobre todos hay uno. El chico de la ventana (como a mí me gusta llamarle), el que me hizo olvidar a mi amigo gay, después de año y medio detrás del mismo y sufriendo día y noche.
Pero sobre el chico de la ventana ya hablaré otro día.
El caso es que preferí escaparme del amor y él me ha vuelto a encontrar. Y aunque mi corazón esté dividido en varios, duele, te juro que duele. Por favor, necesito saber cómo hacer que ya no duela, quiero dejar de sentir, de aferrarme a mis libros en los que todo es perfecto. Quiero olvidarme de chicos por un tiempo. Y sobre todo, quiero ser completamente feliz, sin pequeños baches que quitan la sonrisa en un buen día. Quiero dejar de 'estar desesperada', dejar de mendigar amor y de soñar con ser querida.
¿Dónde existe el botón del reset? ¿O el de un apagado temporal? ¿Por qué no puedo ser una persona solitaria? ¿Por qué soy tan dependiente?

Con cariño,
la chica a la que dijeron que hay más peces en el mar y en vez de coger una caña de pescar cogió la red.

lunes, 14 de septiembre de 2015

Adiós verano.

Querida sombra:

Hoy, en medio de una lluvia de verano y con un té a punto de quedarse frío, definitivamente tengo que despedir el verano. Ha sido realmente bueno aunque haya sido con diferencia el peor de todos, una cosa no tiene que ver con la otra. Digo que ha sido malo porque no fui a ningún lado interesante y me pasé un mes sin vida, estudiando.
Pero al final todo ha merecido la pena, tanto las subidas como las bajadas, las lágrimas y las sonrisas.
He conocido a gente increíble en poco tiempo y también he conocido más a los que conocía de antes. No he tenido tiempo para todo lo que quería hacer pero es que eso es imposible.
No he cogido peso, aunque tampoco he cogido mucho bronceado. Me he llevado beso de verano y mi corazón viene con ganas de querer de nuevo. Las ganas de estudiar, sin embargo, siguen iguales.
Y no sé qué más contar. Ah sí, me llevo un blog con el que tengo muchas ganas y tendré mucho que contar.
¡Adiós verano! ¡Vuelve pronto!

Con cariño,
una chica más que echará de menos el verano. ��

jueves, 10 de septiembre de 2015

El puzle de la vida.

Querida sombra:

¿No resulta hermosamente precioso que una sola persona de todo el planeta elija pasar su vida a tu lado? Que bonito tiene que resultar que una persona envejezca contigo en su pensamiento.
Todo el mundo hacemos algo parecido todo el tiempo ⏳ sin darnos cuenta. Con el simple acto de estar hablando con una persona en la calle estás dándole tu tiempo. Sin reparos ni obligado, pero se lo estás dando.
Al igual que dar un beso. Es un paso importante aunque muchos no lo vean así. Yo veo que un beso marca un antes y después en la vida de alguien. Cuando besas a alguien suele quedar marca en ese alguien para siempre. Por muy poco cariño que tenga a mi ex, él siempre será mi primer beso. Yo decidí dárselo y él tampoco olvidará eso aunque probablemente yo no fuera su primero.
Al igual que al enamorarte y que se enamoren de ti. Es dar tu tiempo, pensamiento y a la vez (¿por qué no?) un pedacito de tu alma.
Valora al que tienes al lado, al que envejece contigo.
Sea amigo, pareja o familiar. Sea malos o buenos momentos... Todo eso formará parte del puzle de tu vida y tú estarás dentro del puzle de miles de vida más.

P. D. A su vez, leyendo esto, me estás dando tu tiempo. Gracias.

Con cariño,
la ñoña.

martes, 1 de septiembre de 2015

El lado oscuro de viajar.

Querida sombra:

Terminé mi examen al fin. Me siento liberada y sin ataduras, pero sé que esto sólo me durará quince días, desgraciadamente.
Ahora me encuentro en el coche y me esperan cuatro eternas horas de viaje. Ojalá mi destino fuera una playa o en vez del coche me tocase tomar el primer avión que me llevase muy lejos de aquí a un país de los tanto que quiero visitar. Pero no, mi destino es que el coche vaya cargado hasta reventar para llegar el pueblo. Cuando digo reventar me quedo corta, casi tengo que hacer un agujero en el techo para poder respirar y mis pobres extremidades olvidarán lo que es el movimiento.
En la tele todo lo relacionado con viajar sale muy bonito, niños saltando en la arena, unos maromitos jugando al volley playa, cócteles en manos de personas despreocupadas tras sus gafas de cristal fosforito, familias sonrientes arrastrando sus maletas hasta el avión... Nadie habla de las horas muertas en vehículo, ni de las madrugadas y la noche en vela de antes, ni el '¿qué llevaré?' '¿qué se me olvida?' '¿llevo todo?', ni de los nervios y el increíble peso de todo lo que quieres llevar, ni de las medusas descansando junto a la arena que te quema la planta de los pies y se te mete por partes indebidas, ni de lo que duele dormir cuando tienes la espalda como un cangrejo. Ni de otras muchas cosas. Aún así yo siempre viajaré tanto como la vida y el dinero me lo permita. Estoy deseando comprarme un mapa en el que colocar las típicas chinchetas señalizado los lugares donde he estado y los que me quedan.
Y tú, sombra, si pudieras ¿dónde estarías ahora?

Con cariño,
lo que antes era humano y ahora es una plasta derretida en el coche.

El tiempo.

Querida sombra:

He estado pensando en la forma que tenemos de medir el tiempo.
Los niños miden el tiempo en fines de semana, tardes en el parque, vacaciones de verano, Navidades, cumpleaños,...
Los adolescentes como yo medimos el tiempo en fines de semana, fiestas, vacaciones, exámenes y trimestres,...
Los adultos miden el tiempo en dinero por hora, salario al mes, días libres,...
Y aún así todos queremos llegar a ancianos sabiendo que hemos aprovechado el tiempo al máximo posible. Y sobre todo, que lo hemos disfrutado.
Lo peor de todo es que yo, aún estando en el comienzo de la vida, me doy cuenta de que en este mundo el tiempo es malgastado. Y llega uno al fin de sus días sin saber todo lo que ha perdido por no preocuparse por lo que debería en vez de preocuparse por lo que le dijeron que era 'importante'. 
Todo esto viene porque al tío de una amiga le han descubierto cáncer. Tendemos a dejar todo para más tarde y de repente algo así hace que tus planes de futuro se vayan a la basura. No sabemos verlo a tiempo. No podemos dejar para mañana lo que podemos hacer hoy. No podemos decir 'haré...' 'yo dentro de unos años... ' porque no sabemos si eso se podrá llevar a cabo. Si puedes, ¡hazlo ahora! Pienso que el secreto de la vida es conocido por los ancianos y aquellas personas que ven cerca el final de sus vidas. Nunca pensamos en que mañana puede ser nuestro último día de vida. Que deprimente me pongo...

Con cariño,
la chica pesimista.