domingo, 29 de noviembre de 2015

Mar de dudas.

Querida sombra:

Estoy cansada de este mar de dudas en el que se ha convertido mi vida amorosa. Tengo pensamientos y sentimientos contradictorios. Pensé que el hecho de que me pudieran gustar varios a la vez sería positivo para mí pero me está dañando.
Pero ahora parece que me estoy centrando más en uno, de quien jamás pensé que llegaría a sentir tanto.
Parece casi mi alma gemela. No es tan alma gemela como el chico plastilina de quien me enamoré la última vez pero es incluso mejor así, ya que poseemos pensamientos y gustos iguales pero a la vez nos diferenciamos.
Supongo que el amor no consiste en encontrar alguien igual a ti, sino alguien que te complete. Y él me completa. Su presencia me tranquiliza y nuestras diferencias me dan curiosidad.
Todas las caídas, todas las decepciones... Y aún no aprendí a dejar de ilusionarme como la primera vez.
No sé que quiero. Si mañana otro gallo cantará. Si mañana no será él sino otro. Si mañana caerá un meteorito.
Solo sé que me estoy pillando.
No hay marcha atrás.

Con cariño,
la que volverá a sufrir de nuevo.

martes, 17 de noviembre de 2015

Francia y el mundo.

Querida sombra:

Cuatro días más tarde del ataque terrorista sufrido por París el pasado viernes, hoy vengo aquí para expresarte mis ideas acerca del tema.

Estas situaciones te hacen pensar lo insignificante que es tu vida, ¿no crees? En las noticias solo de tan una cifra de los muertos. Una simple cifra. Pero si te paras a pensar cada una de esas cifras tenía una familia,  amigos, conocidos, sueños, pasado a base de recuerdos, planes de futuro... ¡Las de sonrisas y lágrimas que se les habrán escapado a esas personas! Son incontables las miles de noches que habrán llegado a sus camas y habrán pensado "ya acabó otro día más". Todos ellos vivieron cada día contando con un "continuará... " y dejaron sin hacer centenares de cosas pensando que habría tiempo para ello. Nadie piensa en que un día es el último y mucho menos en casos como este. No hay despedidas en una camilla de hospital. No hay cartas y no queda todo dicho. No hay nada. Se acabó. De un instante a otro la película de sus vidas se convierten en una cifra. De un instante a otro personas que estaban de viaje se dieron cuenta de que la despedida en el aeropuerto no fue un "hasta pronto".
Ahora queda el miedo de los otros países amenazados, familias rotas de dolor y gente aliviada por saber que siguen vivos. Quizás haya un lado bueno dentro de tanto horror, y es que estos últimos que han visto la muerte de tan cerca puede que comprendan al fin lo que es vivir. Vivir de verdad, no sobrevivir.

Esto también me ha hecho sentirme aún un poquito más decepcionada con el mundo. Ya que la masa de personas es controlada por dos o tres que mantienen el poder y a los que no importamos nada. Para ellos solo somos una cifra también. Unas marionetas. Un medio para conseguir lo que desean obtener.
Como, por ejemplo, el ataque a las torres gemelas de Nueva York. Mandado por su propio presidente (indirectamente claro) para obtener un determinado fin en una "simple" guerra. A ninguno de ellos le importó cuántas vidas se llevaban en el proceso. Para mí es inevitable ver un vídeo o estar en el sitio conmemorativo sin tener ganas de llorar. ¿Qué clase de personas pueden hacer tales barbaridades?

Ahora otro asunto que me parece injusto acerca de este tema de Francia es que den tanto bombo a este ataque mientras al día mueren millones de personas disparadas en América cuando solo pensaban ir a comprar el pan, en guerras y en África muertas de hambre y enfermas son solución. Cada vez que he mencionado esto la gente se ha echado las manos a la cabeza diciendo que no es lo mismo ni por asomo. Sé que no resulta lo mismo, pero, ¿por qué? Y tras llevar estos días dándole vueltas en mi cabeza al asunto creo haber llegado por fin a la conclusión.
SOMOS EGOÍSTAS. Y esta idea llegó a mi mente tras escuchar: ¿Y si tuvieras un hijo muerto en el ataque terrorista? Y fue cuando pensé: ¿Y si tuviera que ver a mi hijo morir sin que nadie le ayudase y, lo peor de todo, sin que ni siquiera yo pudiera hacerlo?
Y el problema está en que vemos lo de África como algo lejano y surrealista para nosotros, mientras que lo de Francia mañana nos puede pasar a nosotros, literalmente.
Y por esto mismo la enfermedad de ébola no tuvo mucha importancia para nosotros hasta que llegó a nuestro país. Fue entonces cuando movieron cielo y tierra.

Y a pesar de todo, reconozco que, con mi vena egoísta innata, yo también puedo llegar a ver esta situación sin punto de comparación con la de África por ejemplo. Y no puedo evitarlo pero el mero hecho de pensar que mañana puede acabar mi vida a manos de un tiroteo me tiene acobardada. Pero al menos, AL MENOS, sé verlo.

¿No te has parado muchas veces a pensar: ¿cómo voy a llegar yo a ser viejo?? Es algo que lo veo lejano y casi inalcanzable. Suelo pensar que no llegaré tan lejos. Pero a pesar de todo no me gustaría que mis pensamientos se hiciesen realidad. ¿Y a quién sí? 
España está en máxima alerta y yo tengo miedo. Aunque siempre estemos en la cuerda floja entre la vida y la muerte ahora es cuando puedes realmente darte cuenta de tu vulnerabilidad, del verdadero peligro.

Espero con todas mis fuerzas que estos ataques paren ya sin llegar a más muertos. También espero que aunque tan vez no compartas mi opinión, al menos hayas sabido ver mi punto de vista.

Con cariño,
la que ha escrito la entrada más larga de este blog.

domingo, 8 de noviembre de 2015

Mis partes a medias.

Querida sombra:

Por un lado, tengo mi manía de no dejar las cosas a medias.

La persiana y cortina siempre están completamente cerradas o completamente abiertas.
O duermo tapada hasta arriba o no me tapo nada.
Atranco la puerta o la dejo completamente pegada a la pared.
Nunca dejo el vaso lleno a medias, literalmente, ya que suelo rellenarlo muy a menudo para tenerlo siempre lleno.
Me cierro el abrigo hasta el cogote o voy desabrochada.

Podría tirarme una infinidad de tiempo poniendo más ejemplos acerca de esta manía que tengo, de la que, por cierto, no me he dado cuenta hasta hace tan solo unas semanas. Incluso en el amor soy así, ya que, o no cala o cala hasta el fondo y dejando marca.

Pero, por otro lado, ¿por qué no soy capaz de acabar aquello que empiezo? Siempre dejo mis dibujos, proyectos, planes, libros escritos a medias. Todo a medias. Siempre empiezo cosas nuevas y nunca acabo lo anterior. Creo que esto es debido a la desconfianza de no querer que se tuerza al final por muy bien que empezase todo.
Es algo que me fastidia muchísimo y no sé como cambiarlo.

Supongo que todo el mundo tiene sus manías sean buenas o malas, ¿no?

Con cariño,
la de las cosas a medias.

jueves, 5 de noviembre de 2015

El chico plastilina.

Querida sombra:

No, en esta carta no hablaré sobre el chico de los ojos verdes. No hay amor en las palabras que hoy traigo, sólo el alma rota por una amistad que me causa decepción.
Y es el mismo chico del cual más me enamoré en toda mi vida el que a día de hoy más fastidio me causa su presencia.
Siempre dice que sabe quién es, incluso te crees que lo que lleva encima es seguridad y una fuerte personalidad. Pero sólo es un chico plastilina. Un chico que trata de hacerse notar causando molestia. Un chico que adopta cada año la personalidad de aquella persona que tenga cerca. El año pasado fui yo, y quizás por eso le quise tanto, sabía cómo ser conmigo, qué me gustaría, qué me haría feliz en alguien. Pero ahora todo ha cambiado o quizás sea la desventaja de ver el amor desde otra perspectiva.
Pero ¡ay, sombra! Tanta falsedad, ambición, orgullo, interés,... le envuelve que no puedo evitar odiarle tanto.
Cada día hay una gota más que colma un vaso rebosante.
¿Qué clase de amigo sólo viene por interés y cuando peor te encuentras huye? ¿Qué clase de persona deja sola a su amiga con una enfermedad terminal para evitar los efectos colaterales? Esto último lo hizo, aunque la víctima no fui yo.

Y es cierto que del amor al odio hay un paso. Por el que hoy suspiras amores mañana resoplas furiosa.
Cuéntame. ¿A ti te ha pasado?

Con cariño,
desde el otro lado del amor.

domingo, 1 de noviembre de 2015

Sociedad resbaladiza.

Querida sombra:

Hoy me siento realmente decepcionada con la sociedad.
Todas las personas estamos hechos de un mismo molde imperfecto. Quien sea ha hecho mal su trabajo en esta sociedad resbaladiza.
Nos llaman humanos cuando lo que mejor hacemos es llevar a cabo actos inhumanos.
El hombre es el lobo del propio hombre.
Hablan de sentimientos aún teniendo el alma hueca.

Y yo, ya no sé en quién confiar porque en este mundo tendemos a idolatrar a las personas. Ya no me refiero a la hora de enamorarte. Siempre idolatramos a alguien cuando la cogemos cariño y nunca imaginamos que un día nos dé un mazazo en la espalda.
Quizás yo sea como todos. Quizás lo seas tú también. Qué ironía, ¿no?

Eso de pensamientos, sentimientos y el uso de la razón está sobrevalorado.
Al final solo somos carne y hueso.

Con cariño,
otra figura del molde.