Dos meses.
Dos meses para enamorarle pero no enamorarme en el proceso.
Dos meses para arreglar a una persona sin romperme en el intento.
Creo que nunca he temido tanto al verano. Nunca pensé que aquellos meses que nos brindan de libertad nos pudieran arrebatar la felicidad a un mismo tiempo.
Dos meses.
Y creo que ya estoy enamorada.
No hay comentarios:
Publicar un comentario