miércoles, 25 de mayo de 2016

Dos meses.

Dos meses.
Dos meses para enamorarle pero no enamorarme en el proceso.
Dos meses para arreglar a una persona sin romperme en el intento.

Creo que nunca he temido tanto al verano. Nunca pensé que aquellos meses que nos brindan de libertad nos pudieran arrebatar la felicidad a un mismo tiempo.

Dos meses.
Y creo que ya estoy enamorada.

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