Querida sombra:
Sé que este año no ha hecho nada más que empezar, pero no quiere decir que haya hecho ya miles de cosas.
He sacado mis tacones nuevos y me he ido a bailar toda la noche. Y durante solo una noche me he querido, no he tenido vergüenza y me he sentido a gusto en mi cuerpo. Me sentí guapa, con buen cuerpo y eso pocas veces ha pasado.
He llegado a casa a las nueve y media de la mañana con los pies destrozados por los tacones tras una noche de fiesta.
He llorado porque el corazón aún escuece pero no he olvidado sacar alguna sonrisa o carcajada.
He andado sola bajo la lluvia y no he sabido si llegué a casa más mojada por la propia lluvia o por mis lágrimas.
Me he declarado por primera vez en el año y ha sido un desastre.
He cumplido un mes más centrada en solo un chico. Y desde hace tiempo no me pasaba. Pero a pesar de todo no me cierro a los que vengan. Así no se daña el corazón tanto.
He conocido a un chico de ojos azules que hace interrogatorios extraños y fuera de tono, pero como estrella fugaz, nuestro contacto ha durado un día.
He conocido a un chico que es un cielo pero apenas hablamos.
He terminado el primer libro del año.
He hecho mi primer examen del año aunque haya sido desastroso.
He creado un grupo de whatsapp que no se calla ni debajo del agua pero dentro están las personas correctas, en el momento correcto.
He quedado con el chico de las pesadillas (dios del sexo) tres veces en ocho días. Le he perdonado, me hace de rabiar constantemente, pero en el fondo le quiero.
Me he dado cuenta de que este mismo chico es el que más curiosidad me da en el mundo y que a su vez es el chico que más me cabrea.
He cometido la locura de hacer un viaje fugaz con dos personas geniales pero con las que no tengo confianza.
Me he autocortado el pelo por primera vez. Necesitaba un cambio.
He pasado el primer año sin ver la cabalgata y con los peores regalos de reyes que se podía tener.
He ido al cine con personas que no considero amigas en sí, pero el destino nos ha querido juntar unas horas increíblemente rápidas.
He pasado de comer chocolate con churros a un helado en el burguer.
He pasado días encerrada estudiando y he salido hasta altas horas de la noche. Es decir, he vivido como un vampiro.
He encontrado la mirada más profunda del mundo en los ojos de un amigo.
He aprendido que estoy mejor con la boca cerrada y que el amor me hace cambiar demasiado mi comportamiento.
He aprendido que por mucho que piense que los errores se pueden solucionar, no puedo volver al pasado a cambiar donde la cagué.
He vuelto a casa con un chico al que no veía desde hace años y me he sentido tan a gusto que solo unos minutos me han servido para hablar de toda una vida.
No sé si hay más cosas malas o buenas pero está siendo un gran año.
Pronto volveré a las novelas.
Con cariño,
la chica que está iniciando un gran año.
No hay comentarios:
Publicar un comentario